domingo, 21 de abril de 2013

Las luchas obreras - Origen del movimiento obrero

Ver anterior: FORDISMO

Origen del Movimiento Obrero

La revolución industrial trajo consigo una serie de problemas para una de las nuevas clases sociales que van a surgir con ella: el proletariado. Mientras que en el trabajo artesanal de la época preindustrial el trabajador debía conocer todo el proceso de producción de un artículo, en el trabajo industrial se va a producir la fragmentación del proceso de producción. El obrero sólo se ocupa de una parte del proceso productivo.

Además, con la introducción de las máquinas se plantean nuevos problemas sociales, dando lugar a una mano de obra poco calificada con salarios bajos, desempleo crónico y horarios excesivos. Otra consecuencia es la concentración del proletariado en los suburbios de las grandes ciudades industriales en condiciones de hacinamiento.

Al obrero se le exigían jornadas de 14 ó 16 horas diarias, incluidos los domingos y días festivos. El salario sólo permitía la subsistencia del obrero quien, además, debía competir con la mano de obra femenina o infantil más barata. El patrón tenía libertad absoluta de contratación, en el caso de que disminuyera la demanda despedía al trabajador sin indemnizarlo; al aumentar la demanda de sus productos volvía a contratar nuevos obreros. 

El desempleo va a ser el gran problema del obrero industrial. En los primeros momentos de la industrialización, los obreros van ver en las máquinas la causa de su penosa situación. El movimiento ludista, uno de los primeros movimiento de protesta obrera en Francia, proponía la destrucción de las máquinas como solución a los problemas de empleo. Su accionar era violento incendiando y destruyendo fábricas.

Poco a poco, los obreros fueron tomando de conciencia de su condición de clase proletaria y de la necesidad de unirse para mejorar sus condiciones. A partir de 1817, las protestas serán contra los patrones. El resultado fue la formación de en un verdadero movimiento obrero, que va a ir consiguiendo avances y mejoras en las condiciones de trabajo. El primer problema a solucionar fue el legal, puesto que había leyes que prohibían el asociacionismo. Los primeros en asociarse son los obreros más cualificados de los países en donde existe una mayor estructura industrial. (Inglaterra, Francia, Alemania).

La presión de los obreros impulsó, en 1824, que el parlamento inglés aprobara la ley que permitía el derecho de asociacionismo. Una vez que desaparecieron las trabas legales surge en Inglaterra el sindicalismo. El Sindicalismo es la asociación de trabajadores para organizar la lucha contra los empresarios y contra el Estado con el fin de obtener mejoras en los salarios y en las condiciones de trabajo mediante contratos o convenios colectivos.

Los primeros sindicatos ingleses fueron obreros y se agruparon por oficios y localidades. Luego, se extendieron a otras ramas como empleados rurales y de comercio. Este fue el punto de partida para la constitución de una organización nacional unificada: las Trade Unions (1834), cuyo principal impulsor fue Owen. Más tarde, los grupos más extremistas orientaron las acciones de protesta hacia la huelga, lo que dio lugar al fracaso y al debilitamiento del movimiento sindical.

Tras el debilitamiento sindical, la actividad de los núcleos obreros, se orientó hacia la lucha política, dando origen al movimiento cartista, cuando en 1838, la asociación de trabajadores de Londres redactó “La carta del Pueblo”. El principal objetivo del cartismo era el sufragio universal masculino y el voto secreto. El rechazo del Parlamento a las peticiones de la Carta del Pueblo, y la represión de las huelgas acabaron debilitando el cartismo.

El fracaso de la acción política, y el desarrollo económico entre 1850-60, favorecieron el resurgir de los sindicatos y se abandonan los planteamientos radicales. La culminación de este proceso organizativo se produjo en 1868, fecha en que se constituyó el Trade Unions Congress, con el fin de la coordinación en la acción de los diversos sindicatos.

Mientras en el Reino Unido se constituían y desarrollaban estas organizaciones sindicales o políticas, la evolución en los países del continente, en los que aún no estaba plenamente reconocido el derecho al asociacionismo, fue más lenta.

La primera asociación internacional de trabajadores surge en 1864 con la unión de asociaciones obreras inglesas, francesas, y con la representación de Bélgica y Suiza, en Londres. Su objetivo era fortalecer el movimiento obrero internacional mediante la reunión de delegados en congresos anuales. El papel de Carlos Marx en esta etapa fue muy importante. Sin embargo, las diferencias con los anarquistas terminaron disolviendo a la organización en 1872. 

En 1889 se formó la segunda internacional, con sede en Bruselas, que duró hasta la Primera Guerra Mundial. A fines del siglo XIX las asociaciones obreras se diferenciaron ideológicamente en tres tendencias: El sindicalismo revolucionario, el socialismo y el anarquismo.
Actividad:

1) Definí los conceptos: Proletariado - Sindicalismo.

2) Enumera los problemas que enfrenta el proletariado del siglo XIX. 

3) Identificá las reacciones del proletariado frente a estos problemas. 

4) Nombrá las tendencias ideológicas del movimiento obrero hacia fines del siglo XIX. 

5) Justificá la siguiente oración: “El movimiento obrero se organiza para conseguir el poder político” 








No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada